El amor
Hace algunos años concebía este tema como algo binario que, o se tiene, o no se tiene. Lo que implicaba estados también simples de tristeza y alegría, según fuera el caso. Pero con el tiempo he ido adoptando una visión distinta acerca del amor y ahora puedo entenderlo dentro de un espectro donde no tiene por qué haber contenedores que lo clasifiquen o fronteras que delimiten con exactitud hasta donde debo sentir, ya que en cuestiones amorosas suele darse una mezcla o variedad de sentimientos y, además, no siempre “X combinación” tiene por qué marcar el universal objetivo del emparejamiento. Partiendo de la división de “ESTAR CON vs NO ESTAR” junto a la persona que hace revolotear mis mariposas y que ejerce cierto poder de atracción sobre mí, el segundo caso, lamentablemente, no va a acarrear más que sufrimiento. Y quizás el mejor remedio sería borrar a esa persona por completo de mi vida. Para ello pueden usarse tácticas diversas. Pero si de entrada se da espacio a la posibilidad ...